BIENVENIDOS...

HOY ES EL DÍA DE VER LAS COSAS DE OTRA MANERA, SÓLO DEJA QUE DIOS ENTRE EN TU VIDA Y VERÁS COMO MEJORARÁ TU CAMINO...

Pobreza Mental




1ª Parte

¡…Peligro!

Ayudar a un Pobre es Pecado”…

Todo sabemos que un Pobre es aquel necesitado que no tiene lo necesario para vivir, bien sea por falta de trabajo o por problemas de otras índoles, como por ejemplo: La minusvalía. En algunos casos hay pobres orgullosos y soberbios que, teniendo necesidad de auxilio o socorro, procuran ocultarlo no admitiéndolo, o los que no se contenta con lo que les dan o con el favor que les hacen, por creerse merecedor de más. Aquí está la clave del pecar sin necesidad, pues el que es pobre y se le ayuda, nunca dejará de ser pobre y nosotros seremos culpables de ello. La pobreza es una enfermedad producto de la falta de trabajo y los vicios.

De igual forma, existen personas jóvenes y adultas capaces de trabajar para conseguir algo de comer y que por las drogas, el alcohol, la flojera, la promiscuidad, los juegos de azar, el embarazo,… no lo hacen y siempre están dependiendo de los demás, bien sea de sus padres u otras personas que ayuden a la causa de sus vicios o flojera; pero…

Pero el que ayuda a esas personas “Peca”, porque está contribuyendo a que siga en el vicio o en su continua pobreza, la situación hoy en día es más difícil y cada día será peor, pero aún muchos seguimos trabajando; pero…

Pero hasta cuando seguiremos pecando, Dios está de acuerdo que ayudemos a los pobres (Proverbios 14, 20 – 21) pero no a ser Peluches de otros que pueden trabajar y conseguir lo suyo, pues, existen algunos pobres que se refugian en su analfabetismo para no hacer nada por sí mismos; pero…

Pero lean está historia que les dirá mucho de lo sinvergüenza que somos cada uno de nosotros: à Al caer la tarde me acerqué a una panadería a comer y vi a una señora que se tapaba la cara con un paño grande y sólo sobresalían sus ojos; estaba haciendo frío y la señora se me acerca y me dice: – ¡Tengo hambre! (Dt. 15, 4 – 11), podría comprarme un pan (Proverbios 15, 15 – 17)… por un momento quedé en silencio y al rato le dije: – Venga, vamos a comer los dos juntos; yo no vine con nadie y necesito hablar… la verdad fue emocionante, pues hable con la señora y dialogamos de todo un poco, luego me despedí y me fui a reposar. En la mañana volví a la panadería y me encontré con ella de nuevo y la invite a comer, ella acepto un poco triste… Yo no entendía hasta que le pedí a uno de los chicos de la barra y él, con tono amable me dijo: – Lo siento señor, aquí no hay nada de comer (Proverbios 17, 5). Yo le dije: – Dame entonces un litro de jugo y cuatro panes. Él me contestó: – lo siento, señor. No hay nada. (Mc 10, 21). Yo, con dolor miré a la señora y le dije: – ¡Perdóneme! ¿Sí?; ella muy dulcemente me dijo: – No importa, eso siempre ocurre (Pro. 18, 23)… yo le dije: – Bueno, es primera vez que yo pido algo en una panadería y no hay nada de nada. Cuando ella me volvió a comentar, yo pensaba que estaba loca, pero ¡…no!, pues le agregó algo más que, me conmovió profundamente y me entristeció sin razón aparente (Sal. 34, 7); ella me dijo: – No importa, eso siempre ocurre; cada vez que alguien me da de comer, al día siguiente no hay nada (Salmos 40, 18) y es por mi culpa (Proverbios 19, 4)… Cuando terminó de hablar yo salí corriendo de ese lugar y apartado de todo me puse a llorar y decía: – ¿Por qué hay gente tan mala y egoísta? (Ez. 16, 49) ¿Por qué Señor? ¿Por qué tú permites que esto ocurra? (Ez. 22, 29), esa señora pudo haber sido una borracha, una mala mujer, una mala madre o lo que sea y ¿No crees tú que ya ha pagado todo con su pobreza y abandono? (Lc 6, 20).


    …Si deseas saber más de este tema e historia, para juzgarlo mejor, espere el próximo número (2ª Parte). “La historia no es real, es sólo un sueño que tuve y lo quiero compartir…”.

Ales



Valencia, 04 de Octubre del 2008

Autor: Jackson Alexander, Vásquez V – 14.024.448

www.jacksalex@hotmail.com  0412 – 421 31 01





2ª Parte

¡…Peligro!

Ayudar a un Pobre es Pecado”…

No ayudes a un pobre que aborda siempre una camioneta a pedir, no ayudes al que tiene posibilidades de trabajar, no ayudes a todo aquel que llega con unos papeles a pedir en nombre de otro, porque a lo mejor es mentira; el ser pobre no está en el trabajar o no, depende de la carencia de recursos para vivir adecuadamente. por eso, habla con el que está a tu lado y dile que no ayude a los pobres porque eso es pecado, ya que si su mano derecha sabe lo que da su izquierda, será condenado… no importa cuánto des o a quien se lo des, tú no eres quien para juzgar, deja a Dios realizar su trabajo y proponte a sólo ayudar al que te necesite, sin condenarlo y sin comentarlo porque caes en pecado. si algo vas a dar de mala gana o para luego criticarlo o quejarte, mejor no des nada, realmente no hagas el bien que el mal no es preciso… (Eclesiástico 33, 14).
Si por hacer el bien vas a darle de comer al Demonio, mejor no hagas nada, reflexiona y ve que hay de malo en tu vida que no te permite hacer el bien y que muchas veces el mal te conlleva a sentirte conforme con la vida que llevas. Cuidado, debes estar alerta, Ayudar a un Pobre es pecado, pero para tu bolsillo, porque prefieres buscar algún defecto en el que pide para no aflojar ni un céntimo… Uno piensa que la yuca se siembra en el campo, pero también se siembra en la ciudad, pues está en cada uno de los corazones que no quieren ayudar al necesitado porque no vé la cara de hambre que necesita para poder ser caritativo. (II Timoteo 3), Estamos en los últimos tiempos, pero no seas uno de los que contribuye a eso, aléjate del mal y empieza a sentir placer por hacer el bien y encontraras a Dios por donde quieras, Jesús te ayudará a llegar al Padre si se lo pides con fe y obras en nombre de su Amor. No es difícil, solo debes querer hacerlo y cambiar.
Lee el final de esta Historia que deja a cualquiera, perplejos de la realidad que vivimos en estos tiempo: à Me fui a Descansar y a los días pasé por la Panadería y uno de los mendigos se me acercó y me estaba preparando para ayudarlo y me dijo: - Usted, es Sander, y le dije: - Si, ¿Por qué?; es que la Señora Olvidia está muriendo… ¿Cómo así?, le dije en tono asustado; ¡Sí!, Venga que lo quiere ver… Lo que noté es que el dueño de la Panadería estaba como preocupado por lo que escuchó… (Sabiduría 2), Al llegar me dijo: - ¡Tengo algo que contarle!, le dije: - Descanse, descanse… No se agite… Me dijo: - Escúcheme, me queda poco tiempo. Bueno, dígame, la escucho, soy todo oídos para usted. Me dijo con voz solloza: Usted recuerda que el primer día le conté sobre el abandono de mi hijo, y de mi hogar por la bebida y lo muy arrepentida que estoy desde hace 20 años que llevo condenada a esta pobreza que mi familia me ha hecho porque nunca me perdonaron ni me ayudaron… si, Olvidia, claro que lo recuerdo todo…, le dije. Bueno, mi hijo es un hombre de 42 años y mis nietos son bellos, aunque no les he dicho que soy su abuela; mi esposo estuvo a punto de morir por mi culpa, de broma no le dio un infarto. le dije: - Olvidia, eso no me lo habías dicho… La verdad que no, me dijo. Le pregunté: ¿Y quiénes son?, ¿Por qué nunca te perdonaron si tu cambiaste? Me dijo: - Bueno, aún no lo sé, pero le diré quién es mi hijo y ahí sabrá todo. Le Pregunte: - ¿Quién es?; pues, es Egostromo…
Sorprendido me quedé en silencio y no encontraba palabras que decir… Cuando salí a buscarlo él venía llegando y sólo se me ocurrió decirle: ¡Tú mamá te necesita!, ya ella no puede ocultarlo más y tú menos… Al verlo ella le dijo: Hijo mío, pasa que quiero decirte algo, acércate… que ningún pesar te atormente, ya yo pagué por mis faltas y desde hace 19 años te perdoné el que me hayas echado de la casa, pues si así no hubiera sido a lo mejor tu padre no estuviese vivo. no lo entendí sino un años después que me fui. hijo, ya le pedí a Dios que te perdonara porque tú no eres el culpable de mi caminar, así que no te preocupes, ahora quiero morir en paz y esperando que me perdones por todo los malos momentos que te hice pasar. Perdóname, hijo, por no estar a tu lado aunque nunca he dejado de amarte. Te quiero mucho más de lo que tú piensas. Acércate y dame un abrazo… Él se acercó y la abrazó y en el oído le susurró: - Madre, hoy al enterarme que no te vería más, me entró una pena por mí mismo, y por todo lo que me perdí por no perdonarte, hoy me doy cuenta que nunca te he dejado de amar… Te perdono mamá… espero que Dios me perdone… y su madre le dijo: - Ya lo hizo, hijo… ya lo hizo… Y poco a poco cayó dormida en la presencia de Dios y así partió de esta tierra… La Panadería de Egostromo cerró por 15 días… colocó un aviso que decía: La panadería esta de Duelo por perder a una de las Madres que en sus sufrimientos nunca dejó de amar a sus hijos… por mi madre “Olvidia” que se fue al Reino de Dios… (Colosenses 1, 22). Fin…                                        Ales
Valencia, 14 de Mayo del 2011
Autor: Jackson Alexander, Vásquez V – 14.024.448
www.jacksalex@hotmail.com  0412 – 421 31 01


 

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